Una modelo profesional de la Facultad de Artes sustenta la creación de un original en greda hecho por Bernardo, sobre la base de un guión asociado a lo trascendental (o transcendental, para la escuela inglesa). Juega a construir un proyecto que asocia nuestra vida a una rueda que no para, sin perjuicio de tener los ciclos de la niñez y la vejez.

En la Escuela existía la permanencia racional de la existencia de un Buda eminentemente del sexo masculino. Bernardo rompió, una vez más, el esquema con este proyecto compuesto, y lo presentó como un trabajo profesional de estudio asociado a la visión zen.

Generó un vídeo, una canción y esta escultura, la que, en su forja, le enseñó a tratar con materiales menos nobles que la greda pero, de gran ayuda en el espacio, volumen y peso: resina de polyester, cuarzo en grano y fibra de vidrio.